
Los papás de Moisés llegaron a mi consulta por referencia de su colegio con grandes inquietudes que mas bien eran grandes preocupaciones y angustias, ante la incertidumbre del porvenir de Moisés y así me cuentan la historia:
Moisés es un niño que nace con una hipoxia severa y convulsionaba cada 8 minutos, las primeras horas de su nacimiento... estuvo en UCI por 10 días y ningún profesional (médicos y enfermeras) garantizaban su vida, o lo que podría ser peor: si vivía serían un vegetal... algunos se atrevieron recomendar dejar de luchar y preferir la muerte.
Afortunadamente los papás mantuvieron la esperanza en la vida y decidieron luchar con él hasta donde fuera posible y ya han pasado seis años... Moisés es un niño encantador cuyo proceso de desarrollo está atrasado con respecto a los niños de su edad... pero está vivo y haciendo felices a toda una familiar y una comunidad estudiantil que hoy le tiende la mano para acompañarlo hasta donde Moisés pueda llegar.

Sus papás no se dan por vencidos y respetan la individualidad de Moisés, aceptando sus debilidades y valorando sus fortalezas... juntos hacen un buen equipo!