Madurez Escolar.... una propuesta de evaluación

Bienvenidos... compartimos una pasión, la educación infantil y su desarrollo



domingo, 15 de septiembre de 2013

Desde adentro...

Por esas cosas de la vida, hoy el tema de las Enfermedades Poco Frecuentes o Raras (ER), cobra mayor importancia en mi vida. En febrero del año 2012, con motivo del día de las Enfermedades Raras, publiqué una entrada donde me hacía portavoz de quienes la padecen (sin saber que yo también padezco una) y con el único objetivo de sensibilizar a toda la comunidad que me lee y hacernos conscientes de que mientras mas conversemos acerca de ellas, mas conocidas serán y los afectados serán diagnosticados mas tempranamente, lo que beneficiará su desarrollo integral. 

Desde mi práctica psicológica y psicopedagógica clínica infantil he tenido la oportunidad de atender alguno Retos Clínicos con niños con ER y aprender acerca de las mismas, su abordaje incluyendo padres, familiares mas cercanos y contexto escolar.

Hoy, con otra visión de la vida, entiendo que este apoyo psicológico facilita el cambio y permite minimizar el impacto emocional que representa el diagnóstico, la incertidumbre de lo que vendrá y la confianza en los profesionales (des-afortunadamente pocos) que conocen y acompañaran nuestro caminar y a otros que debemos encargarnos de informar, para evitar mala praxis y decisiones desacertadas en el tratamiento.  

Cada uno de nosotros es diferente, producto de la herencia, biografía, el contexto socio-cultural y económico que nos rodea, así como de las oportunidades de estudio que hemos tenido, por lo que cada reacción ante el diagnóstico es diferente. En unos hay alteraciones que influyen de manera negativa en la adaptación a la enfermedad, impactando de cualquier manera en su calidad de vida, otros lo hacen adecuadamente y a pesar de las reestructuraciones que se exigen, pueden reinventarse y fortalecerse en la adversidad.

Hoy escribo desde adentro, y esto también es MADUREZ... enfrentarme a lo que me duele, aprender a caminar, a mirar la vida con otros ojos, a entender mejor a muchas personas que han peregrinado este camino, de inicio muy infructífero y con resultados poco agradables. Y así como les propuse una vez el tratamiento para los niños que padecen alguna enfermedad poco frecuente, hoy reitero lo importante que es nutrirme de información y prepararme para explicar lo que me aqueja y preguntar cuando la duda me agobie.

La comunicación abierta, respetuosa y empática, nos ayuda a canalizar y tomar decisiones, tan difíciles en estos momentos, por lo que hoy aplaudo y agradezco la utilización de las redes sociales como medios difusores (de gran calidad) de las ER, que responden acertadamente las dudas de quien se inicia en este camino, mis respetos para Mundo Marfan LatinoRed EDA y otras muchas que han unido esfuerzos para educar a quienes estamos afectados y a quienes queremos informarnos en el conocimiento, manejo, cuidados y abordaje de las mismas.

De la misma manera, mantener una posición neutral, sin enjuiciar ni criticar las angustias que podemos experimentar en cualquier momento, aún cuando el tratamiento esté funcionando y expresar claramente mis sentimientos (el ser psicóloga, no me hace invulnerable ante esta situación). Cada ajuste es una re-invención... un adecuar las experiencias para fortalecer mis cuidados... un sonreirle a la vida, a pesar de las adversidades y como escribe Gloria Pino en SOBREVIVENCIAS "nadie me prometió un jardín de rosas, pero yo me he procurado uno de sonrisas"...porque UNA TORTUGA FELIZ, NUNCA SE ESCONDE...



domingo, 8 de septiembre de 2013

El sueño infantil...

Se acerca el fín de las vacaciones, el volver a la rutinas y re-adquirir los hábitos que benefician el comportamiento escolar, entre ellos el del sueño contínuo y regular, reparador para continuar y responder a las exigencias y afanes propios del día siguiente.

Con frecuencia escuchamos decir que ochos horas de sueño son suficientes... sólo para los adultos!!! En los niños esta necesidad biológica es muy diferente: su tiempo, intensidad, frecuencia varía en atención a la edad y éste es un acto que debe respetarse, indistintamente de la hora que se manifieste, cuando hablo de respetarse, me refiero específicamente a que debe evitarse ser interrumpido repentinamente y sin objetivo válido que amerite tal acción.

De recién nacidos, los niños pasan largas horas durmiendo, sólo interrumpidas para alimentarse y a medida que avanzan en edad, estos períodos de sueño se van acortando y de un sueño contínuo y prolongado, pasan a intérvalos de siestas (dos o tres durante le día) para luego dormir toda la noche, no obstante hay que tener presente que hasta los seis años de edad, el niño requiere de 12 horas de sueño continuas durante la noche.

El sueño durante la primera infancia tiene un papel fundamental en el desarrollo del cerebro del bebé, reflejando los cambios que sufre, como el aumento en la conectividad sináptica de los ensamblajes neuronales, los cambios en la propiedades de los neurotransmisores y los neurorreceptores o aumento de la mieinización del cerebro (Jenni et al, 2004)

Es difícil definir un patrón normal o saludable de sueño en la infancia ya que se debe tener en cuenta, además de los cambios relacionados con el desarrollo normal, el crecimiento y la MADURACIÓN física, las influencias culturales, ambientales y sociales que afectaran este sueño. El niño que duerme bien mantendrá una rutina previa a acostarse caracterizada por interacciones positivas, relajantes, placenteras para evitar que sea un comportamiento de coacción u oposición, lo que se traducirá en buen rendimiento escolar y de las otras actividades de las que participe, disminución de irritabilidad y rabietas, establecimientos de hábitos y rutinas que permitirán el establecimiento de normas y límites, siendo diferente solamente cuando se muestre enfermo. 

Igualmente durante el sueño, el niño empieza a adquirir algunos "hábitos" que al desatender se vuelven permanentes y difíciles de erradicar, tales como: dormir con mantas, osos, dormir entre los padres, sentir el cabello de mamá, alguna luz encendida o algo que le haga ruido, entre muchas cosas de las que cada familia tendrá una interesante historia. Aquí es importante diferenciar terrores nocturnos, pesadillas, insonnio y buscar la ayuda del profesional antes de que la situación salga fuera del control de los papás y el bienestar de ambos se ve comprometido (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17371111.)

Un tratamiento que aplico con muy buenos resultados es la modificación de conducta reforzando que:
  1. Un hábito (deseable o no) se instala al repetirlo, asociando los elementos externos y la actitud de quien lo enseña.
  2. Los elementos externos del sueño entonces son su cama, su osito o manta y/u otros elementos de su habitación.
  3. Para dormir al niño, hay que evitar darle algo que luego hay que retirarle: dormirlo en brazos y luego llevarlo a su cama, por ejemplo.
  4. Los padres deben abandonar la habitación del niño cuando aún está despierto, de esta manera el niño se duerme solo, sin asociar a sus padres con el inicio del sueño.
A los padres hay que involucrarlos, ya que el comportamiento de estos puede impedir que los niños puedan dormirse solos creyendo que no están atendiendo a sus niños cuando éstos los necesitan. Hay que convencerlos que la insatisfacción, dolor o sentimiento de culpa que puedan experimentar, tiene importantes efectos positivos al salvar esa resistencia natural del amor paterno que impiden que los padres den a sus hijos lo que no necesitan.

domingo, 1 de septiembre de 2013

NIños Deportistas...

De todos es conocido el gran beneficio que aporta al niño, la practica deportiva constante y planificada. Representa beneficios en el estado de salud físico y bienestar mental, se muestran mas sociables y hasta pueden controlar mejor su ansiedad, de la misma manera aprenden valores positivos como la colaboración y la sana competición. Físicamente le ayuda a aumentar la capacidad cardiovascular y a controlar su peso, además a alargo plazo, disminuye la posibilidad de sufrir enfermedades como diabetes y osteoporosis.

Al momento de seleccionar el deporte a practicar, se debe tener en cuenta si éste es una práctica grupal o individual, en atención a la personalidad y temperamento del niño, para que realmente sea una práctica que el niño disfrute con agrado y no se convierta en una pesada obligación.

Pero cuidado! esta práctica debe hacerse de forma adecuada y bajo la vigilancia de un profesional, sino se pueden producir lesiones. Por otro lado hay que evitar que le deporte se convierta en una obsesión que les lleve a perderse experiencias claves para su edad y es aquí donde la familia, juega un papel fundamental, sirviendo de apoyo, en caso de que los resultados no sean los esperados.

Los padres están para animarlos y ajustar sus rutinas para que el niño participe y disfrute de diferentes actividades que lo complementan, Cómo hacerlo?
  1. Apoyar a los niños
  2. Asistir y animarlos en los partidos y entrenamientos
  3. Conocer al entrenador y compañeros de equipo
  4. Permitirle que se equivoque y prepararlo para el fracaso
  5. Evitar expectativas muy altas y/o presionarlo para que sea el mejor.
Otra consideración importante a tomar en cuenta es si el niño padece alguna enfermedad crónica o poco frecuente. Estas deben orientar la selección del deporte a realizar según las capacidades y alcance físico del niño para no sobre-exponerlo a situaciones que vayan en detrimento de su salud integral. Una vez seleccionado el deporte, brindarle al entrenador suficiente información para hacer los ajustes pertinente, si fuera el caso e igualmente dar información a los compañeros de equipo, de manera que los errores o fallas sean poco criticados o si el niño amerita de alguna consideración particular, no se interprete como preferencia, sino como el trato adecuado a su condición.

La práctica deportiva igualmente estimula su MADUREZ y les aproxima a su mejor desarrollo integral.

domingo, 25 de agosto de 2013

Involucrarlos...

Involucrar a los niños en todas las actividades diarias y cotidianas de la casa, fortalece su sentido de pertenencia y responsabilidad con la familia,  a la vez que redunda en valores y compromiso social, del que luego todos seremos beneficiados.

Con mucha frecuencia escuchamos "está muy niño para..." o "no abusemos de..." cuando queremos darle al niño ciertas responsabilidades en las tareas domésticas. Estas aseveraciones deben ser manejadas con sumo cuidado, ya que siempre que estén ajustadas a su edad, nada es abusivo, recordemos que hay que educar al hombre que queremos que sea mañana, desde muy niño.

Caemos en el error de exigirle responsabilidades mas tarde, sin haberles dado el entrenamiento previo desde mas pequeños, por ejemplo, queremos que recojan y tiren la ropa que se quitan para bañarse, en el cesto destinado para ello, mas lo dejamos para cuando tienen 7 u 8 años, antes, pareciera que no les corresponde hacerlo, pues no! desde que está en brazos debemos educarlo y enseñarle que la ropa, su tetero o vaso... por referir sólo unos ejemplos, va en un lugar específico, y no donde se les ocurra dejarlo, para posteriormente esperar que lo hagan como hábito de su vida personal.

Todo los hábitos que queremos dejar en los niños, deben empezarse a trabajar desde bebés, no olvidemos que mientras mas pequeños iniciemos la práctica de las conductas apropiadas, más fácil será de instalarlas y podremos exigirles con mayor autoridad (no autoritarismo) su cumplimiento.

Hay tareas de las que podemos responsabilizar a los niños, y responsabilizarlos es involucrarlos, fortaleciendo y estimulado su MADUREZ, como por ejemplo:
  1. Recoger la ropa.
  2. Colaborar en tender la cama.
  3. Colaborar en la puesta y recogida de la mesa.
  4. Sacar la basura.
  5. Bañar la mascota (que así lo amerite) y recoger el desorden que pueda dejar.
  6. Guardar los zapatos en su lugar.
Todas estas actividades, y otras que cada papá y mamá, ya sabrán! hacen que eduquemos un niño responsable y un adulto mejor, que conocerá sus deberes y reclamará sus derechos, este es otro tema!!!

MADUREZ también es responsabilidad, pertenencia y educación

domingo, 18 de agosto de 2013

Niños aún...


En estos días de vacaciones, he buscado conocer la programación televisiva que ven nuestros niños, así como los programas donde ellos son protagonistas y me he encontrado con dos, que ya me había referido mas no había estudiado, concluyendo lo que todos: "son horrorosos", realmente me quedo sin palabras para calificarlos, y como alguien me comentó "son una oda al maltrato infantil" del que no entiendo cómo obtienen licencia para ser realizados y televisados.

Todos hablamos y hasta podemos recitar de memoria los derechos del niño, pregonamos a gritos un no al maltrato infantil, todos nuestros países cuentan con entidades, públicas y privadas, en pro de la defensa estos derechos y en apoyo a su resguardo y respeto, mas al parecer queda mucho por andar, en este camino de proteger y cuidar al adulto del mañana.

Pienso que todo se traduce en una gran falta de respeto, en subestimar los sentimientos, emociones y autoestima del niño, en sobreponer los intereses del adulto (en este caso, de los padres, que es lo que mas me incomoda) sobre los de los niños y utilizarlos en una competencia absurda, que no lleva implícita ningún tipo de aprendizaje, salvo el maltrato al que son sometidos por las exigencias que se les impone.

Como imagen les dejo los DERECHOS DEL NIÑO, con el propósito de que miremos mas allá de lo que recitan y demos al niño el lugar privilegiado que les corresponde, de otra manera, continuaremos formando una sociedad inconsistente en valores, formada por adultos competitivos y egocéntricos que en nada beneficia el desarrollo pleno de la sociedad que necesitamos.


Exigirles no es, irrespetarlos...


domingo, 11 de agosto de 2013

Al aire libre...


Este tiempo de vacaciones es el adecuado para brindarle a los niños otras experiencias de desarrollo, que no necesariamente deben ser tan estructuradas que se tornen aburridas y tediosas. Estos días sin colegio es oportuno visitar espacios abiertos y dejarle al niño la posibilidad de moverse tal como su cuerpo se lo permite.


Correr, trepar, caminar, subir y bajar, columpiarse son actividades que benefician en mucho, todo el desarrollo motor del niño, tanto en el aspecto grueso como en el fino, además de ser una actividad que disfrutan al máximo y donde ponen de manifiesto sus mejores habilidades.

Estos espacios abiertos, además permiten el contacto directo con la naturaleza, donde aprovechamos enseñarles su cuidado y respeto en cuestiones como no maltratar las plantas, mirar las flores sin arrancarlas, cuidar los botes de agua, depositar los papeles y desperdicios en los recipientes destinados para ello y un sin fin de aprendizajes que fortalecen los valores de conservación.

Por otro lado, es buen momento para socializar con niños diferentes a los que diariamente están en casa, comunidad o escuela. Los niños al ser transparente pueden hacer amigos fácilmente, sin importar género, raza o color, es suficiente que ambos o un grupo muestren los mismos deseos de jugar para iniciar un compartir agradable y placentero, que para muchos se ha traducido en amigos para toda la vida.

En este tipo de actividades, los adultos debemos estar vigilantes de las actividades de los niños, sin asustarnos por sus brincos un tanto descontrolados y sin prohibirle experimentar lo que les llena de curiosidad. Eso es estar vigilantes, es no prohibir y dejar que el niño descubra por sí mismo el mundo que le rodea, es una buena manera de enfrentarlo, sin miedos ni angustias, a lo desconocido.


domingo, 4 de agosto de 2013

La Tele...

Estos días de vacaciones se prestan para que los niños pasen largas horas frente al mágico aparato audio-visual llamada Televisión, gran invento del siglo pasado y que nos agrada a pequeños y a grandes.

Ahora que no hay tareas, para muchos niños se convierte en la niñera que calma berrinches y los mantiene ocupados por largo rato, permitiendo a los adultos, ocuparse de sus deberes, por lo que es importante conocer a fondo la programación que ofrece y estar mas tranquilos sobre qué están viendo y la información que les llega, con esos mensajes que pueden ser arma de doble filo.

Actualmente hay gran cantidad de canales exclusivamente con programación infantil que en mucho ayudan a estimular el desarrollo de diferentes áreas, especialmente el lenguaje y la senso-percepción, tanto auditiva, como visual, mas no podemos dejárselo todo a la TV. 

A la par tenemos que dentro de la programación incluyen un contenido "de cuidado" para niños por lo soez del mismo, tornándose grotesco e irreverente, y que lejos de profundizar en valores y ética, se muestran permisivos en la práctica de anti-valores y normas de des-cortesía, enviándoles a los niños el mensaje, de que esto está permitido y vemos a los niños repitiendo este tipo de conductas y excusándose en "lo vi en la TV".

De la misma manera, nos encontramos con niños que dejan de socializar, jugar en parques, salir o compartir reuniones familiares, por pasar largas horas viendo TV, como autómatas, sin encontrarle ningún sentido al programa, ni la enseñanza que pueda dejar. Los índices de visita al oftalmólogo a temprana edad, van en aumento, y en mucho se los debemos a las largas horas que la vista está expuesta al brillo y movimiento de las imágenes televisivas.

Hoy la invitación es a 
  1. Estar pendientes de lo que ven nuestros niños, de sentarnos a su lado y disfrutar de sus programas, luego conversar acerca del mismo, sus anécdotas y enseñanzas, buscando formas de beneficiar el acercamiento entre padres e hijos, compartiendo un mismo interés.  
  2. Bloquear aquellos canales cuyo contenido, es perjudicial para la salud mental de niño. 
  3. Evitar exponer a nuestros niños a programas de corte noticioso y sensacionalista, así como aquellos de alto grado de agresividad y violencia. 
  4. Dosificar el tiempo de ver tele y compartirlo con otras actividades al aire libre que también potencien su desarrollo motor.


La Tele es un buen recurso... sólo hay que saber utilizarlo!!!