Madurez Escolar.... una propuesta de evaluación

Bienvenidos... compartimos una pasión, la educación infantil y su desarrollo



viernes, 4 de marzo de 2016

II Jornadas Regionales de Enfermedades Raras

Este mes, dedicado a las Enfermedades Poco Frecuentes o Raras (EERR) en mis entradas he desatacado estudios realizados en niños con enfermedades crónicas y diferentes variables, que afectan directamente su desempeño escolar y que están en relación directa con su MADUREZ. Hoy para cerrar este ciclo, quiero compartir con ustedes, parte de las exposiciones presentadas el pasado sábado 27 de febrero en las II Jornadas Regionales de Enfermedades Raras, realizadas en Segura de Molina, Murcia (España), con la participación de un nutrido grupo de afectados, asociaciones y profesionales comprometidos con el estudio de estas patologías poco conocidas, que cada día aumenta en prevalencia y tipos.

Según datos reportados por Aliber (2016) existen aproximadamente 7000 EERR, que afectan un 8% de la población total (42 millones en Iberoamérica y 350 millones de personas en todo el mundo). Estas enfermedades son desconocidas, graves, discapacitantes, incurables y potencialmente mortales, ya que no tienen cura ni tratamiento específico. El poco conocimiento que se tiene de las mismas, hace que los afectados seamos diagnosticados muy tardíamente y tengamos, frecuentemente, tratamientos inadecuados por la falta de conocimiento de los profesionales de la salud, aún cuando la mayoría de estas enfermedades son de inicio en la infancia (el 50% de los pacientes, son niños). El impacto social, emocional y económico, igualmente es muy alto, siendo muchas veces víctimas de discriminación laboral y en el ámbito familiar, el coste del diagnóstico y tratamiento, puede representar hasta un 20% de los ingresos de la familia y 9 de cada 10 pacientes, necesitamos apoyo para realizar las actividades básicas de la vida diaria.

Todas estas características, han logrado reunir los esfuerzos y buena voluntad de muchas personas en pro de darlas a conocer, de manera que al ser mas conocidas, la atención al paciente se hará mas tempranamente y con el tratamiento adecuado, y es lo que nos deja en mensaje el grupo de asistentes a las jornadas en Murcia. 

Decía la Dra. Perona (genetista), que es necesario entender la historia natural de la EERR para poder actuar sobre sus factores asociados, hablando específicamente de las Telomeropatías, donde se ven afectadas las estructuras y estabilidad del cromosoma, siendo esta condición, clave para revelar cualquier enfermedad y su desarrollo. Por otro lado, el Dr. Salcedo (traumatólogo) alegaba que los grandes retos, no siempre están relacionados con alardes técnicos, lo que deja abierta una puerta de esperanza para la identificación de las EERR, ya que muchos de sus síntomas pueden ser perceptibles, sin necesidad de costosos y sofisticados estudios, lo que despierta la sospecha y se inicia el camino para el diagnóstico definitivo.

Seguidamente la Dra. Escribano (endocrinóloga) hacía énfasis en el conocimiento de cualquier enfermedad y su  diagnóstico precoz como garantía de calidad de vida, por lo que se recomienda llevar un alerta médica que deje claro qué tiene y qué se tiene que hacer, porque la no atención acarrea consecuencias mas graves, incluyendo la muerte. 

La Dra. Pina (reumatóloga) destacaba, que hay avances importantes en la epigenética de las EERR y esto nos lleva a alimentar una actitud positiva, aunque los estudios realizados son con pocos pacientes (dada la baja prevalencia de la enfermedad) puede no llevar a datos concluyente, entonces se precisa pensar en la enfermedad, de lo contrario, nunca va a poder ser diagnosticada y que ante la sospecha de la patología, es importante ponerse en contacto con las asociaciones. De igual manera hay que decidir el mejor tratamiento para cada caso, considerando los efectos secundarios propios de cada paciente. A los profesionales de la salud les dijo que es un derecho y una obligación el estar informados y así atender no sólo al paciente, sino a la familia y a su entorno.

En horas de la tarde, se llevó acabo una Mesa Redonda, en cuanto el Abordaje neurológico en EERR. Inició la Dra. Expósito, alegando que es necesario trabajar en equipo, inter y multidisciplinario y crear concienciación social de su existencia, saber la causa de la salud y de la enfermedad y derivar al especialista, para acortar el tiempo sin diagnóstico ni tratamiento. Al tomar la palabra la Dra. Domingo, recalcaba que el inicio de las EERR es en la infancia siendo su desarrollo un proceso continuo y secuenciado, de ritmo variado (aquí me sentí en mi terreno) ligado a la maduración del SNC, por lo destacó la ingerencia del pediatra, como primer agente de salud en la vida del ser humano, para dar la alarma, porque cuanto mas lejos de la normalidad está un hito del desarrollo infantil mayor es la probabilidad de que no sea normal. 

Finalmente, y justo en la hora de la siesta, el Dr. Caballero, reportó los resultados obtenidos del estudio del sueño que lleva desde el año 2009, en pacientes con EERR, específicamente Síndrome de Ehlers-Danhlos, destacando que hay alteraciones del abciso maxilo facial y la faringe se colapsa mientras dormimos, por lo que hay que interrogar a todo paciente sobre su ritmo y patrones de sueño. 

Fueron unas jornadas muy nutritivas, de las que desde que fui diagnosticada, había querido participar y este año tuve la oportunidad de hacerlo, de aprender y de conocer a gente maravillosa que está dando el todo por mejorar nuestra calidad de vida y difundir lo poco que sabemos de lo que padecemos.



Me despido con la bonitas palabras con las que el Dr. Salcedo, se despidió refiriéndose a la labor médica: "curando a veces...,  aliviando a menudo... consolando siempre..." el compromiso sigue y nos compete a todos!

viernes, 26 de febrero de 2016

Flexibilidad Infantil...

Hace pocos días, el video de unas gimnastas ucranianas, me transportaron hasta mi infancia, donde pasaba el día brincando y moviendo mi cuerpo de forma muy ágil y graciosa, recibí muchos aplausos, medalla y felicitaciones que nutrían mi autoestima y seguridad personal, mas ahora que conozco mi condición, hubiese querido que fuera diferente y no con esto quiero decir, que lamento haberlo vivido, para mí fue mi satisfactorio...

Para nadie es un secreto los beneficios que la práctica deportiva, constante y disciplinada, reporta en el desarrollo de los niños, pues redunda en equilibrio, coordinación viso-motora y en las habilidades sociales, al enseñar a compartir en grupo, esperar turno y la tolerancia a la frustración, de igual manera previene las enfermedades cardiovasculares, las lesiones musculares y potencia el conocimiento del propio cuerpo.

Al ingresar cualquier niño en la práctica deportiva, hay que considerar que sea la que es de su agrado y no tomar la decisión por tradición familiar, o porque es lo mas cerca que se tiene, o simplemente porque me parece bonito. El seleccionar determinado deporte conlleva decisiones importantes y entre ellas estimar la MADUREZ del niño, porque a temprana edad, el Sistema Nervioso Central (SNC) aún está inmaduro y el niño percibe el dolor con menos intensidad, además que es poco eficiente para describir y localizar los puntos de dolor, a la par y creo que muy importante, el deporte de cualquier manera lleva implícita una competencia, y al competir la adrenalina nos reboza, lo que nos hace mas resistentes al dolor, buscando ese triunfo que exige mayor esfuerzo y es aquí donde quiero detenerme en esta entrada, ha propósito de celebrar este 29 de febrero, el Día Mundial de las Enfermedades Raras.

Entre los deportes mas practicados y que conlleva un sin fín de movimientos, está la gimnasia, considerada sinónimo de flexibilidad en función del tipo de articulación, de la elasticidad del músculo y del tejido conectivo que rodea la articulación. Este es el deporte que conozco por experiencia propia, específicamente la "de suelo", esa en la que se dan muchos saltos, vueltas en el aire y contorsiones, que generan fuerte impacto en las articulaciones y músculos, de hecho, mis constantes dolores, esguinces o luxaciones encontraban justificación en esta práctica, recibía tratamiento, me aliviaba y continuaba... nunca sospechamos, ni siquiera imaginamos, indagar un poco mas y encontrar otras causas, a pesar que ya había otra sintomatología latente y que se trataba por separado, como diagnósticos aislados.

Los movimientos que se realizan en la gimnasia, requieren de mucha laxitud articular, común en muchas enfermedades del tejido conectivo (Síndrome de Ehlers-Danhlos, Marfan), por lo que ahora insisto con mayor vehemencia, en el exámen médico integral, antes de iniciar esta y cualquier práctica deportiva y establecer la condición física relacionada con la salud (componente de la condición que se asocia con algún aspecto de la buena salud) y la condición física para lograr buen rendimiento deportivo (aspectos físicos necesarios para lograr un rendimiento óptimo), son dos aspectos diferentes que especialistas en medicina deportiva, fisiatras y entrenadores deben conocer y considerar.

Es imperativo iniciar la evaluación con la historia personal del niño, así como la anannesis que hacemos en psicología, la edad del niño es muy importante, por las características evolutivas que la determinan y mientras el niño es mas pequeño es mas laxo, así como las niñas muestran mas laxitud que los niños. Es necesario buscar otros signos y síntomas que permitan ver mas allá para discriminar otro tipo de patología mas severa y crónica, cuáles son las características del dolor, su intensidad (leve, moderado, fuerte), frecuencia, si aparece con ejercicio físico o en reposo, la relación del dolor con la actividad del niño y si impide su actividad habitual. 

La adaptación y reajuste, puede ser muy simple: se corrige la actividad física intensa buscando alcanzar el bienestar del paciente, se incluye una adecuada intervención fisioterapéutica, para el fortalecimiento del músculo que proteje y da estabilización a la articulación. El soporte psicológico, es igualmente necesario, escuchando a padres y maestros para realmente individualizar la intervención terapéutica, y ayudar a detener la evolución a un síndrome crónico de mas difícil tratamiento y control.

Hoy entiendo que la importancia de establecer un Dx. correcto en el niño, ahorra el sufrimiento y discapacidad, que a largo plazo puede sesgar la vida misma, cuando un síndrome o enfermedad, no es reconocido oportunamente.

FUENTE CONSULTADA:
  1. ALEJO (2005). De la laxitud a la hipermovilidad. Revista Cubana de Reumatología. Vol. 7 No. 7-8.
  2. CHACUR (2006). Dolores óseos en la infancia. Medware. Nov 6(10).
  3. PORRAS (1999). Dolor articular en la niñez. Revista Universitaria del Hospital Nacional de Niños. Costa Rica. Vol. 34.

viernes, 19 de febrero de 2016

Resiliencia del niño con EERR

Las enfermedades crónica infantiles, y dentro de ellas las Enfermedades Raras EERR, son un grupo muy heterogéneo de dolencias que se presentan con sintomatología y signos diferentes, incluso para una misma enfermedad un niño reporta ciertos signos, muy diferentes en otro niño y de allí la imperiosa necesidad de divulgar para dar a conocer.

El carácter progresivo de estas enfermedades, causan un deterioro importante, física y emocionalmente por los dolorosos tratamientos y largas hospitalizaciones que ameritan, impactando directamente en su desarrollo.

Estas dolorosas experiencias lo llevan a "sentirse diferente", generando inadaptación en determinado período evolutivo y comprometiendo la capacidad posterior del niño, a lo largo de su desarrollo. Es aquí donde la resiliencia ayuda a facilitar la organización e integración de la experiencia y reafirmar su capacidad para superar situaciones traumáticas dando paso a la esperanza. Desde esta premisa la resiliencia, es valorada con relación a la madurez adquirida y la adaptación del niño en su vida diaria, porque los primeros años de vida son cruciales en el desarrollo.

Que un niño se muestre resiliente no significa que haya superado todas sus experiencias traumáticas, ya que no es un proceso lineal y ocurre que asume con éxito ciertas situaciones y otras no, aunque de condiciones similares. Es importante identificar los factores que los llevan a esta dicotomía: son protectores y/o de riesgo (prematuridad, pobreza, enfermedad, maltrato, violencia), cuya interacción interfiere en el proceso de desarrollo.

La recientes investigaciones, se han enfocado en los factores protectores individuales, como la autoestima, el autoconcepto positivo, la autorreflexión, la independencia, la adaptación social entre otros; también encontramos factores protectores en la familia (cohesión, apoyo y afectividad) y comunitarios (relaciones interpersonales y calidad del entorno), como variables moderadoras entre la enfermedad y la resiliencia. Los resultados destacan una minoría de niños con problemas emocionales, aún cuando la literatura científica, apunta a mayor riesgo de padecerlos.

En el año 2000, Gartstein, Noll y Vannatta, reportaron que muchos niños que sufren enfermedades crónicas, demuestran altas capacidades  de superación y adaptación positiva a la experiencia que repercute directamente en la disminución de las conductas externalizantes, ya que el niño ha demostrado tener un temperamento que le permite afrontar las situaciones adversas de manera eficaz y encontrar un entorno que actúe como compensatorio, lo que puede variar en la edad adulta.

La meta es trabajar para reafirmar la autoestima del niño, divulgar sus derechos, respetar su cuerpo, sus procesos evolutivos y reforzar el diálogo tolerante en la familia, con una visión mas optimista y esperanzadora para el niño con EERR , que deben aprender a convivir con una molestia para toda su vida.

viernes, 12 de febrero de 2016

Niños con EE.RR y calidad de vida


Los niños sanos y los niños enfermos deben cumplir por igual todas las tareas evolutivas, marcadas por los hitos del desarrollo, pero para éstos últimos es mucho mas complicado debido a la influencia de los aspectos biológicos de la propia enfermedad, mas aún si esta es crónica y degenerativa, como es el caso de las Enfermedades Raras (EE.RR). Los profesionales de salud estamos llamados a ayudar al niño enfermo a tener un desarrollo adecuado dentro de las limitaciones propias de su condición y no centrarnos a atender únicamente su enfermedad... el niño que está enfermo no es una enfermedad, es un ser integral y como tal hay que potenciar desde sus propias capacidades, todas sus áreas, aún cuando estas se ven reducidas, producto de una EE.RR.

Las tendencias actuales en salud, marcan cambios en los modelos de atención al niño enfermo, fundamentado en el reconocimiento de las necesidades de atención que su afección le genera, entonces la meta es brindar una atención accesible, continua y coordinada, centrada en el niño y su familia y así favorecer las prácticas mas adecuadas a sus necesidades.

También se han caracterizado los últimos tiempos, por la relevancia que se le otorga a los indicadores que permiten la evaluación multidimensional e integral de la salud, para de esta manera conocer el impacto que sobre ella tienen tanto la enfermedad como el tratamiento aplicado y esto incluye también a adultos y a los niños.

Uno de los aspectos que mas resuena es el de Calidad de Vida, un concepto dinámico, que ha comenzado a estudiarse recientemente y aún no cuenta con modelos conceptuales, bien estructurados y fundamentados. Su definición implica una evolución o valoración del impacto que la salud y la enfermedad tiene en un individuo, pero al ser un concepto tan complejo, cada uno tiene su propia perspectiva, formada a partir de la experiencia particular. 

Verdugo y Sabeh (2002) afirman que "la propia perspectiva de los niños no debe abandonarse porque su información puede ser muy útil para la historia médica, su comportamiento y sus cuidados en salud. Los padres son la fuente de información mas apropiada cuando los niños no pueden comunicar su propia experiencia (están muy enfermos o son muy pequeños)".

Medirla en niños es mas difícil que en los adultos, mas el consenso actual nos invita a no trasladar la visión del adulto a la del niño, ya que el niño tiene su propia percepción de los eventos vitales. Hay datos que confirman que los niños pueden completar cuestionarios apropiados a su edad y brindar información válida sobre su enfermedad, de manera que hay que escuchar sus demandad, porque tienen prioridades e interpretan los eventos de manera diferente a los adultos, sean sus padres o sus médicos.

La calidad de vida no puede medirse directamente, mas en el caso de los niños, se deben considerar las áreas a las que los niños asignan un alto valor en la satisfacción cotidiana y preguntarse si están cubiertas esas necesidades y aspiraciones, mayormente centradas en el juego y la adaptación social. Promover la calidad de vida de un niño con EE.RR. es garantía firme de su bienestar futuro y puede convertirse en una herramienta útil al servicio de la mejora.


viernes, 5 de febrero de 2016

Podemos ser menos...





Desde el año 2008, el 29 de febrero ha sido decretado como el Día Mundial de las Enfermedades Raras (EERR) o Poco Frecuentes (EPoF) y en lo años no bisiestos, se celebra el 28 de febrero, día en el que las organizaciones de pacientes afectados en todo el mundo, realizan actividades de divulgación y concientización en el marco de una campaña mundial.

El slogan de este año es "UNETE A NOSOTROS PARA HACER QUE LA VOZ DE LAS ENFERMEDADES RARAS SE OIGA" y a eso es lo que quiero invitarles nuevamente desde mi posición de afectada y que como psicólogo clínico infantil he tenido en suerte acompañar parte del proceso de muchos niños quienes viven con una EPoF y que para fortuna de ellos, han sido diagnosticados a temprana edad.

Con frecuencia las EPoF tienen un origen genético y sus primeras manifestaciones ocurren desde niños (aquí comienza el peregrinar, porque empiezan a ser detectadas pero no identificadas), son crónicas, progresivas y degenerativas que comprometen la calidad de vida de los afectados por la pérdida de la autonomía y el elevado nivel de dolor y sufrimiento para el paciente y la familia. 

A través del tiempo he entendido que la medicina dispone de marcadores biológicos que permiten hacer a tiempo, un adecuado diagnóstico de las diversas enfermedades cuyo signos y síntomas son mas claros de interpretar, por lo que el tratamiento se administra mas rápidamente y la calidad de vida del paciente se mantiene porque el médico siempre quiere ayudarte, mas esta no es la suerte de quienes vivimos con una EPoF, porque la mayoría de estas enfermedades al ser poco frecuentes, son poco conocidas. 

Hay que reunir muchas aristas que pueden presentarse fragmentadas, por ejemplo 
  • el niño se rompió un hueso... por qué se rompió el hueso?
  • los signos se disfrazan de otros signos
  • el mismo tratamiento funciona distinto en uno u otro paciente
  • la evolución no es la esperada para la enfermedad
  • el paciente no siempre es preciso en sus síntomas
  • hay que mantenerse actualizado

La clave está en saber reunir todas estas manifestaciones y entender que las EPoF no es un invento del que la padece, por lo que es importante llegar a un diagnóstico certero en el menor tiempo posible y por ello es que estamos invitados a divulgar esta información, sólo conocemos lo que se nos informan de una u otra manera y actualmente las formas de divulgación han ampliado su espectro con el uso del internet y las redes sociales. 

El tema de la divulgación es central porque las EPoF generan muchas dudas y angustias en el paciente, en su médico, en los padres y toda la familia, por ello desde el punto de vista médico y emocional hay que dirigir la atención y acompañamiento a toda la familia.

Este acompañamiento nos permite invitar a que los padres participen y trabajen conjuntamente con el equipo médico, para conocer mejor la EPoF y colaborar activamente en los objetivos del tratamiento en sus diferentes fases y según las diversas especialidades médicas que implique: internistas, traumatólogos, fisiatras, cardiólogos... según sea la naturaleza de la enfermedad. Por su lado los profesionales deben llenar de confianza a los familiares para participar y así continuar en casa lo enseñado y reforzar la relación con el niño.

Por último, hay que siempre recordar que el tratamiento debe orientarse a desarrollar el máximo de las capacidades del niño, para que disfrute de una forma efectiva la interacción con su entorno, aún cuando se padece una EPoF, pero que no se entienda esta como una limitación, sino como un compromiso de conocer nuestras potencialidades y hacer algo por nosotros mismos y por la generaciones futuras, que les tocará  convivir con una EPoF al igual que los que hoy estamos afectados... podemos ser menos!









martes, 5 de enero de 2016

¿Cuántos regalos?

Estos días son propios para dar regalos a los niños en nombre del Niño Jesús, de Papá Noel o Santa Claus (San Nicolás) o de los Santos Reyes. Es un buen momento para invitar a los niños al buen comportamiento por esta misma promesa de los regalos que van a recibir y les animamos a escribir esa tan esperada carta, donde los niños incluyen todo lo que desean y su capacidad de imaginación les permite idear.

Por su lado los papás inician un periplo de búsqueda de ese juguete especial, considerando la cantidad de regalos que piden, los costos y la posibilidad de que realmente el niño lo pueda disfrutar y/o aprender de él.

Es importante no abusar de la cantidad de regalos a darles para estas fechas (y en cualquier otra) puesto que podemos llevar a nuestro hijo(s) a padecer el Síndrome del Niño Hiperregalado, que aún cuando no es un diagnóstico clínico que aparezca en los manuales de psiquiatría y psicología, sus características están tan acentuadas que merecen atención clínica y por el cual se acude a consulta en búsqueda de la ayuda profesional.

El regalar demasiadas cosas a los niños, los vuelve insensibles y crecen con la creencia de que todo se lo merecen, aún sin motivo que lo justifique. Es una tendencia muy peligrosa para su desarrollo porque se les genera una especie de "anestesia emocional" que es contraproducente, porque inintencionalmente los volvemos caprichosos y materialistas.

Sin "querer, queriendo" como decía nuestro amigo de infancia El Chavo del Ocho, llevamos a los niños a perder la ilusión por los regalos y el interés por las cosas, incluso por las realmente importantes, pues el recibir regalos lo consideran más una obligación, su actitud egocéntrica no les permite  lidiar con las dificultades de la vida y la frustración.

De la misma manera, el tener muchos juguetes sobreestimula a los niños y evitan que aprendan el valor de las cosas y mucho menos el esfuerzo que se requiere para obtenerlas, sin contar que el tener muchos juguetes, limita su capacidad de imaginación y creatividad.

Al niño hay que regalarle juguetes por diferentes motivos: navidad, reyes, cumpleaños, aprobar un grado e innumerables situaciones que lo ameriten, mas no por ello hay que regalarles muchos, porque su efecto sería totalmente contrario al verdadero objetivo de regalarle... Feliz Año Nuevo 2016!


domingo, 18 de octubre de 2015

Esos casos difíciles de definir!!!

Evaluar al niño en las primeras fases del desarrollo, resulta de gran complejidad a la hora de diagnosticar o iniciar un plan de intervención, sobre todo cuando el área que se muestra afectada es la de comunicación y lenguaje, luego de los cinco años las cosas suelen ser mas fáciles de acotar ya que el desarrollo cognitivo y social ofrece mucha información relevante al especialista. De igual manera el inicio de los "aprendizajes escolares básicos" incluyen nuevas posibilidades que pueden llevar a nuevas confuciones respecto al desarrollo del niño, si no se está suficientemente capacitado para atender el caso.

Los trastornos del lenguaje son específicamente complejos, dada la cantidad de síndromes que dificultan el diagnóstico diferencial. Quienes trabajamos en el campo diagnóstico, de orientación y tratamiento reconocemos el valor que tiene este diagnóstico, puesto que un mal Dx., un error o un retraso en su clarificación puede llevar a consecuencias negativas.

Uno de estos Dx. difíciles es la HIPERLEXIA, ya que es un término controvertido para caracterizar la paradoja entre las habilidades de lenguaje hablado y de lectura del sujeto.

La hiperlexia es un síndrome que se caracteriza por la fascinación intensa por las letras o por los números y este es el segundo caso que me toca en suerte atender en la consulta infantil: Matías un niño de tres años que conoce todas las letras del abecedario, (presentadas de forma aleatoria) y los números hasta el cien. 

Su motivo de consulta fue "le cuesta integrarse en el colegio", para entonces tenía 3 años y 2 meses y mostraba conductas berrinchosas cuando no se le permitía continuar haciendo lo que él prefería, específicamente jugar... Inicio su evaluación con la Escala de Desarrollo MOIDI (León, 2007) y las competencias evaluadas se muestran mayormente dentro de lo esperado para su edad, salvo la sociales y de lenguaje comprensivo, según reporte de sus padres... Indiqué tratamiento que incluía dar una sola orden a la vez y estar seguros de que la entendió y la hizo, anticiparle cuando debe cambiar de actividad, brindarle oportunidades de socialización con grupos diferentes al escolar, entre otros y yo monitoreaba cada mes para ver evolución, por demás muy buena y que dejaba tranquilos a los padres.

En su última consulta apliqué el test de Madurez Escolar Integral (MEI) y me deja evidencia de su hiperlexia, considerada como parte del espectro TEA, por lo que tienen problemas de socialización y conducta adpatativa, así como pensamiento concreto y literal que les dificulta iniciar y seguir una conversación, tienen excelente memoria visual y auditiva, que les permite recordar fácilmente lo que ven y oyen por lo que pueden presentar ecolalias o repetir frases u oraciones sin entender el significado, incluso pueden llegar a repetir parlamentos completos sin entender lo que están diciendo. 

Matías me deja inquieta porque si bien cumple los criterios antes mencionados, no presenta conductas ritualistas y ya le es mas fácil, la transición de actividades, aunque su atención sigue siendo muy selectiva, específicamente ante los juguetes, de igual manera puede seguir instrucciones concretos, aunque para las mas complejas necesite del modelamiento.

Ahora durante su monitoreo e intervención debo estar pendiente de dos variables centrales: desarrollo intelectual verbal y manipulativo y su desarrollo social, y según la evolución, establecer una diagnóstico definitivo, por lo momentos hacer los ajuste curriculares pertinentes en sus procesos educativos en cuanto:
  1. Terapia de Lenguaje
  2. Estimulación de sus habilidades sociales
  3. Ofrecerle mayor tiempo para realizar sus tareas
  4. Trabajar paralelamente sus habilidades lectoras y de lectura comprensiva
  5. Puntualizar en procedimientos cognitivo-conductuales para reducir la impulsividad.